¿Quiénes son los infieles del nuevo milenio?

Original para Elle.mx http://www.elle.mx/estilo-de-vida/2016/09/29/los-infieles-del-nuevo-milenio/

Todas estas opciones son posibles: parejas que se quieren y no se engañan; parejas que se quieren y se engañan; parejas que no se quieren y se engañan, y parejas que no se quieren y no se engañan. El amor y la fidelidad no siempre van de la mano.

En Latinoamérica, la mujer aún se enfrenta a una visión inmediata de ser la tentadora, de tener atributos que la hacen peligrosa. En México es muy raro que una mujer culpe al hombre de una infidelidad. Hay una cultura machista que disculpa al hombre por naturaleza y asume la infidelidad como parte de la naturaleza masculina. El hombre es infiel porque la cultura, la sociedad e incluso su núcleo familiar lo celebran y justifican, en cambio, para la mujer es distinto.

Una y otra vez nos cuestionamos el hecho de la fidelidad, la idea sobre el deseo y el amor y esa noción tan confusa sobre cómo el amor puede transformarse, siendo aún intenso. O lo que es lo mismo, esa aceptación compleja pero evidente de que el ser humano quizás no está hecho para la única convivencia. ¿Qué ocurre entonces?

La infidelidad nace cuando un miembro de la pareja decide que la relación que comparte no lo satisface. Se trata de una decisión personal que surge cuando menos lo esperas.

¿Cuándo nace la infidelidad? Es una pregunta que la humanidad se ha hecho por siglos y que continua sin respuesta. ¿Es real en el mismo momento que asumimos que alguien más nos atrae? ¿O se trata de algo más complejo, doloroso e incomprensible?

Cuando alguien sufre una infidelidad, la pregunta inmediata que hacemos es ¿qué hice mal? ¿En qué me equivoqué? Y por supuesto, la cultura y la sociedad donde nació se apresura a darle respuesta. En la nuestra, la culpable es la mujer.

Según múltiples estudios, hay cada vez más mujeres que confiesan su infidelidad. Y otras tantas, que rechazan la culpa cultural. No obstante, el fenómeno sigue siendo limitado y sobre todo, basado en una idea sobre lo femenino que no es popular en muchas partes del mundo. De manera que la mujer sigue siendo culpable  y el hombre se excusa bajo su género y debilidad sexual. Según un reciente estudio del instinto de origen Holandés (Second Love) el 40% de las mujeres Europeas tienen aventuras ocasionales, y en el caso de los hombres esta cifra aumenta hasta el 60%. Pero, en Latinoamérica la estadística es más moderada. Nadie habla de la infidelidad de la mujer, pero si del aumento de los divorcios por infidelidad, donde la mujer toma el primer paso para la ruptura. ¿Están ambas ideas relacionadas? Quizás sí y quizás no, Latinoamérica comienza a comprender que la responsabilidad emocional no es sólo una idea femenina.

¿Significa el fin de la tradicional imagen de la pareja eterna? ¿O del conocido Latin Lover? Nada es tan sencillo, pero es evidente que hay una toma de conciencia y una idea profunda sobre lo que el amor y la fidelidad pueden ser. O lo que es lo mismo, esa mirada asombrada sobre el misterioso mecanismo que hace que una pareja esté junta o acepte sus pequeñas diferencias. Más allá de eso, la infidelidad y sus consecuencias, continúan siendo una percepción emocional complicada.