Dates eternos de un Tinder sin recuerdos

Original para Púrpura.

Al llegar a Nueva York crees que vas a encontrar al amor de tu vida en el metro, que cruzarás miradas como en una película y al final acabarás en un date romántico, sin embargo, con lo único que se cruza miradas es con tu iPhone. Es por eso que al llegar aquí, donde la ciudad te hace sentir sola y olvidada y con lo difícil que es conseguir un date normal, bajas Tinder. Aquí 10 situaciones comunes que suceden con este tipo de dates según expertas en el tema.

1.    Tienes hambre y no quieres gastar

Vas caminando por Union Square y el olor de los hot dogs hace que mueras de antojo, pero te das cuenta que tu cartera no tiene más que cinco dólares… ¡Es hora de acudir a Tinder! Siempre hay alguien por ahí dispuesto a invitarte a un café o bar y que seguro pedirá una botana para compartir. Casi todos los hombres te invitan ese primer drink. Tú aprovechas, huyes educadamente al pedir la cuenta y borras su contacto para siempre.

2. Que sea el hombre quién tiene hambre

Sales con el primer chico que te invita un drink, pensando que no hay nada mejor que hacer, él pide una hamburguesa y te da una probada, tú aceptas contenta. Al final te dice que pagues tus chelas, su chela y su hamburguesa. ¡Ellos también aplican esa técnica! ten cuidado y elije bien tus dates si no quieres gastar. Recuerda que esta ciudad es muy cara como para invertir en una cita sin futuro.

3. Para hacer buenos amigos

Sales con alguien que se ve buena onda, no sabes si te va a gustar pero no sale mal en la foto y se ve bien su profile. Al final no sientes química pero el chavo es lindo, educado y respetuoso. Además, el no busca sexo y mantiene la relación sabiendo que solo son amigos. Te lleva galletas a tu depa y le presentas a tus roomates, al final es alguien con quien platicas en las noches y te da buenas ideas para sobrevivir en la gran manzana.

4. Salir con un freak

Se citan en un lugar público, pero eres la clásica que sale con quien sea. Sin embargo, aceptar a un hombre con profile pic de selfie en un baño, con un bebé en brazos o abrazado de dos mujeres, ¡no es la mejor opción! Piensa bien antes de que llegue el susodicho y acabes inventando una excusa para terminar la cita en 10 minutos.

5. Que nunca llegue o llegues a tu cita

Nunca te has animado a salir con nadie, te da miedo la tecnología y solo bajaste la app por probar. Un día te invitan y decides intentar. En las fotos el chavo se ve normal (bueno un poco hipster, pero… ¿Quién en NY no es un poco hipster?), habla de arte, estudió marketing y trabaja en Manhattan. Al final te cita en una parte inexplorada de Chinatown y mientras caminas lo ves a lo lejos y te das cuenta que el chavo es más raro de lo imaginado y de una manera no cool. En ese momento huyes…qué caso tiene probar si no te va a gustar…Abandonas Tinder por un mes hasta que la soledad te ataca.

6. Encontrarte en el teléfono de alguien más

Vas en el metro rumbo a tu casa y enfrente de ti va sentado un asiático que no para de mirarte, luego mira su celular, te vuelve a mirar, vuelve a ver su celular y luego te ve a ti; entonces voltea la pantalla de su Android y te muestra tu mejor foto de perfil de Tinder. Llega la siguiente parada y te bajas sin mirar atrás pues no sabes si reír o llorar. El asiático jamás te da like.

7. El plan inventado a la medio hora

Vas a un date y el tipo, después de pedir una Stella sin mirar el menú, te pregunta que haces aquí, cuando empiezas tu historia el hombre no deja de checar su celular y finge que te pone atención. A la media hora te dice que tiene algo que hacer y que se irá pronto…eso NO pasa en Nueva York, la gente planea sus días con una semana de anticipación, aquí no hay imprevistos. Por más que no te guste el date hay que tener decencia y esperar, de cualquier manera si no hay química los dos pueden dar por terminada la cita. 

8. Si solo buscas diversión

Tinder es la mejor opción para ese tema. Es fácil acabar en la cama de alguien y pasar una noche divertida y sin compromiso. Si buscas diversión vas por buen camino, solo recuerda que si no el caso, es probable que todos tus tinders quieran eso y no lleguen a nada serio, trata de no clavarte y si no eres de ese tipo, no vayas a su casa y mucho menos los invites a la tuya.

9. Encontrar al amor de tu vida

He conocido parejas exitosas, novios de años e incluso matrimonios que se conocieron en este medio, SI, estás leyendo bien. Es factible que dos almas solas en busca del amor acudan a esta red social, ¿y porque no? enamorarse y encontrar a tu media naranja. Solo recuerda que como todo en la vida, en el mundo real y en el virtual te la estás jugando.

10. Un date eterno

Sales con alguien y no paras de ver el reloj, tu gin tonic parece interminable y la plática fluye mientras deseas por dentro que la cita termine. El chico pide otro trago y tu pierna izquierda no deja de moverse debajo de la mesa por la ansiedad, pues estas harta y cansada de escuchar tonterías. Después de dos horas eternas el susodicho pide la cuenta y no acepta el billete de 20 que le ofreces, entonces salen del bar, te dice que ojala hagan algo pronto y le dices, “claro, nos escribimos”, se despiden y caminas a la estación más cercana de metro. Al doblar la esquina sonríes, pues acabas de borrar su número y todo su rastro, pues sabes que Tinder no tiene recuerdos…

11. Y un Tinder sin recuerdos

Sales con alguien y resulta ser guapo, inteligente y divertido. No acepta un solo dólar y te lleva a cuanto bar, restaurante y lugar se les atraviesa. La cita empezó a las 9 de la noche, ya son las 3 de la mañana y el date no para, sus brazos se tocan casualmente y aprovecha ocasiones para tenerte cerca. La química es increíble y cuando te invita a su casa (que resulta estar a dos cuadras del último bar) no dudas en decir que sí. Los dos han tomado bastante, pero no lo suficiente como para no disfrutar lo que resta de la noche. En su casa te prepara un coctel delicioso y no se lo terminan pues acaban en su cuarto y bueno, lo demás es historia. Despiertas en su depa, sin roomates incómodos, demasiado limpio para ser verdad y sin rastros de nada raro. Él te besa en la mañana, te abraza y luego te das cuenta que es la cita más larga que has tenido con un desconocido. Él te pregunta si se volverán a ver, tú le dices que sí. Entonces se despiden con un tierno beso y te ve como si fueras la mujer más hermosa. Te vas y al cerrar la puerta no dejas de sonreír pues es el date eterno más cool de tu vida, entonces tu corazón se entristece mientras caminas a tu casa, pues sabes que posiblemente no te volverá a llamar y que en efecto, Tinder no tiene recuerdos…