Fashion Weak

Lo que nadie platica, anécdotas y contradicciones de esta semana que a veces no esta tan de moda. 

Dwu70ssk3_m-GyiO6c37ildrmQUmZyUFCgv-52UetL0,_2eWfqVqe4c4pITvsPzW-wl3Pja_6HllDM6CZcs3uJ0,eiyn0BQovoTPdofuKNEU8816fSqWmNkEidw1MMNe3-4.jpg

Desde que me mudé a Nueva York, no he conocido una mujer joven o adulta que no se emocione por la llegada de esta semana y sueñe con sentarse en primera fila para ver las nuevas colecciones antes que cualquier mortal. Sin embargo, mis amigos #hashtagbloggers, fotógrafos, stylist y todo aquel que se involucra en ese medio 24/7 han confirmado que estar a la moda tiene sus pequeños sacrificios. Aquí situaciones no tan cool o contradictorias que suceden en Fashion Week.

1 — Olvídate de los eventos y after partys. Todo empieza muy bien, te codeas con la gente del medio, convives, luces tus nuevos modelitos y canapeas gratis. Lo malo es que al final del día,- y nos ha pasado a muchos irresponsables- si no mides las copitas que te tomas, es casi un hecho que pierdas el show del día siguiente a primera hora. Si. Ese show por el que peleaste para conseguir un asiento. Me pasó a mí en la temporada pasada, desperté súper cruda y tarde, no coordinaba nada de lo que hacía, me planché el pelo, tarde horas viendo que ponerme, al final tomé un taxi y entre corriendo. Cuando pasé al último acceso con 5 minutos de retraso sudada y bofeada de tanto correr, me dijo el de la entrada: “Ya inició el show, puedes verlo desde la pantalla”. ¡Se me bajó la peda/cruda en ese momento! Estaba triste y deprimida por no haber asistido al show que esperé por semanas, todo por no medirme en las copitas. 

2 — Outifts. El estrés que viven los involucrados en este tema para armar y conseguir los indicados en estos días es increíble. De pronto tienes el look ideal para el show más esperado de la semana y PUM te acuerdas que la bolsa que vas a necesitar se la prestaste a tu mejor amiga, le llamas y no contesta (pues la gente normal sigue su vida, trabaja y no está pendiente del celular a las 2 de la mañana preocupada por la amiga psicópata que necesita su bolsa al día siguiente a las 8 am). Pero como toda mujer, uno está dispuesto a matar en esos días. 

3 — El traslado. Correr de show en show es una friega económica y de desgaste emocional. Gastas más en uber que en lo que resta del año. Por el tema del calor nadie usa metro, pues llegas con el maquillaje derretido a tu destino final y las mil cosas que te cuelgas para asistir a los eventos (aparte de que te ves ridícula en el metro) no te dejan ni caminar por el tacón, te puedes caer y entre la bolsa enorme, la cámara de fotos y la ropa súper ajustada es un desafío subirte al metro. 

4 — Toparte con ‘expertos de la moda, fashionistas y bloggers’ en cada esquina. Primero aparece el #hashtagblogger que no sabe ni escribir. Suele pasar que en estos días como por arte de magia emergen de sus escondites miles de bloggers de todo el mundo y se aparecen en la ciudad y resulta que TODOS saben de moda. Eso sí, cuando suben sus post o captions en Instagram, demuestran que lo que saben de moda es lo que no saben de escritura. Y es que por más que su fuerte sea la moda, no está nada padre que no sepan ni escribir. Contrario a esto también sucede que la gente que sabe escribir, no sabe nada de esta industria. No tienen ni idea de nada y aunque son elocuentes y tal vez tuvieron suerte de asistir a un show en esta semana, hacen el ridículo pues resulta que ya por eso se sienten y autonombran fashionistas (que da mucha pena ajena ese adjetivo). Y los habladores, estos días todo el mundo usa las palabras: edgy, grunge, directional o effortless, para sonar a la altura en sus captions, hashtags y conversaciones en las filas antes de entrar a los shows. Dan un poco de flojera, pero es el tipo de gente que en estos días emerge del inframundo. 

5 — El hombro dislocado. Resulta que estos días sales cargadísima de productos de belleza, para el cabello, perfumes, bebidas y todo tipo de goodies, pues en los shows y pasarelas siempre regalan cosas, lo mismo en las fiestas. Y ya saben, uno mete todo en la bolsa y sientes que se te va a dislocar el hombre entre tanto regalo, pero como buena canapera y aunque de pena aceptarlo, yo no dejo nada. Ni las que fingen que desinterés se libran, al final hacen las filas y van cargando con todos los premios. 

6 — La contradicción de los atuendos. En cada evento quieres verte súper guapa y claro, te arreglas y te vistes como si no hubiera mañana; brillos, clutchs, tacones de impacto y cabello de revista. Sin embargo, las personas más importantes de la industria siempre van en tenis, con un look effortless y acaparan toda la atención. Es cuando te preguntas: ¿para que tanto esfuerzo pudiendo estar cómoda y ser la más cool?, aprendes tu lección para la próxima vez. Lo irónico es que al tratar de lograr un look desenfadado y desarreglado tardas mucho más de lo normal.

Con todo y estas aventuras, no hay pasarela que te quieras perder, a pesar del estrés que representa, esos efímeros 15 minutos dentro del show son irremplazables y claro que valen la pena. Al final sales con una sonrisa en la cara, que por cierto, tienes que poner cara de pocos amigos desde que te sientas hasta que sales del venue, pues todos salen como si vinieran de un funeral. Yo me pondré a mandar mails a ver si se me hace conseguir un lugar para ver la colección de invierno de Marc Jacobs...

http://www.estoespurpura.com/7-situaciones-no-tan-cool-que-suceden-durante-la-semana-de-la-moda/

https://medium.com/@from35street/fashion-weak-df2bebd9e1a7#.oza5bqqhw